Cuidado de pacientes postrados y con sonda: atención especializada
Una atención que exige formación y presencia constante
Los adultos mayores postrados o que requieren sonda nasogástrica y/o vesical necesitan cuidados diarios que van más allá del acompañamiento habitual. En estos casos, la presencia de enfermería y asistentes geriátricas las 24 horas resulta central para garantizar el bienestar de la persona y la tranquilidad de su familia.
Rutinas de cuidado personalizadas
Cada paciente cuenta con un seguimiento individual que contempla higiene, cambios posturales, control de la alimentación por sonda cuando corresponde, y monitoreo permanente de signos vitales. El equipo interdisciplinario trabaja de forma coordinada para prevenir complicaciones y mantener la mayor comodidad posible.
Control médico periódico
El médico clínico especializado en gerontología realiza controles regulares, ajustando las indicaciones según la evolución de cada paciente. Esta supervisión constante permite actuar con rapidez ante cualquier cambio en el estado de salud.
Espacios pensados para el cuidado
Las instalaciones, todas en planta baja y sin desniveles, junto con la limpieza y desinfección regular de los espacios, contribuyen a un entorno seguro y adecuado para pacientes que requieren este tipo de atención especializada.
Acompañar con información clara
Ante cualquier duda sobre el cuidado de un familiar postrado o con sonda, lo recomendable es conversar con el equipo profesional de la residencia para conocer en detalle cómo se organiza la atención y coordinar una visita.








